La soberanía del Ecuador y de Suramérica corre un alto riesgo ante el interés de los Estados Unidos, primera potencia militar del mundo, por establecer bases militares en áreas estratégicas, una de ellas en el puerto de Manta. La negociada instalación de la denominada «Localidad Operativa Delantera» se da cuando los militares norteamericanos deben abandonar la enorme Base Aérea Howard en Panamá, así como bases navales y de comunicaciones, a finales de 1999, por efectos del Tratado Torrijos-Carter (1977).
Aparte de la disminuida soberanía del pueblo panameño por la presencia militar norteamericana ¿quién descontamina las bases? Se desconoce el tipo y la cantidad de explosivos y otros elementos contaminantes en las bases militares y en los polígonos de tiro, así como el costo de la tecnología para sanear totalmente estas áreas. En 1997, el experto estadounidense Rick Stauber, a quien el Departamento de Defensa de EE.UU. encomendó un estudio sobre el impacto ambiental de las bases militares en el canal, denunció que en el polígono de Pina, ubicado sobre la vertiente del Pacífico, se efectuaron pruebas con armas químicas y uranio agotado. (NOTICIAS ALIADAS, abril 2, 1998).
Por otra parte, la situación colombiana en relación al narcotráfico, la fuerza de la guerrilla y el fuerte acento militarista por combatirlos son peligrosos indicios de que el Ecuador podría estar involucrado en estrategias continentales diseñadas con redefinición del papel que desempeñan los ejércitos nacionales de la región. De particular peso es la situación geográfica del Ecuador, entre dos países importantes productores de materia prima y de procesamiento de la droga, y, respecto a comunicaciones, poseedor de la órbita geoestacionaria y de territorio insular en esta latitud.
Aunque el Gobierno ecuatoriano no ha dado a conocer una decisión al respecto, el plazo perentorio para hacerlo concluiría a fines de marzo. El Ministro de Defensa Nacional, en una entrevista al diario HOY (8-III-99), opinó que la instalación en Manta para las naves norteamericanas que controlan el narcotráfico es solamente un acto de reciprocidad, tal como ocurre actualmente con nuestras naves militares, las cuales pueden usar los aeropuertos militares norteamericanos, para abastecerse de combustibles y cambiar sus tripulaciones.
Para el Ministro ecuatoriano, la presencia militar norteamericana en Ecuador «no afecta a la soberanía del país».
En 1998 el Departamento de Defensa de EE.UU. tenía proyectadas 186 operaciones militares en la región; de éstas, 21 en Ecuador. A mediados del mismo año, militares ecuatorianos y norteamericanos participaron en ejercicios contra el narcotráfico en la selva amazónica. Según el jefe del departamento de operaciones psicológicas y apoyo al desarrollo (OPSIC) del Ejército ecuatoriano, los ejercicios militares combinados entre ecuatorianos y norteamericanos tuvieron como objetivo estar preparados técnica, psicológica y operacionalmente para el control del narcotráfico en la región amazónica. En Napo se construye un cuartel antidrogas y se anuncia la construcción de otros 10 en varias zonas del país; de éstos 3 se ubicarían en la Amazonía. En octubre de 1998, en costas ecuatorianas, se realizaron los ejercicios navales multinacionales, Maniobras UNITAS.
El interés de Estados Unidos por conseguir concesiones territoriales y facilidades operacionales en Ecuador no data de hoy. Estados Unidos ha utilizado la privilegiada posición geográfica del país con fines geopolíticos. A principios del siglo XIX, EE.UU. estableció en las islas Galápagos una primera base naval para atacar a los barcos ingleses que navegaban por el Pacífico (1812). Más tarde hubo varios intentos por conseguir la venta o arriendo de las islas. Durante la II Guerra Mundial, el Pentágono levantó una base militar en el archipiélago y la abandonó en 1946, tras la finalización de la guerra.
En 1986 la presencia en el país del general John Galvin, jefe del Comando Sur y la denuncia sobre un supuesto convenio entre las FF.AA. y el Comando Sur para el establecimiento de la Escuela de las Américas y la instalación de bases militares en el Ecuador, generaron una eficaz oposición a estas pretensiones militaristas. En ese contexto, frente a las costas de Manta, se realizaron las maniobras navales UNITAS, la operación aérea «Horizonte Azul» y el peritaje técnico para la construcción de una carretera de 30 kilómetros en la provincia de Manabí. En 1987, bajo el régimen de León Febres Cordero, unos 6.900 militares norteamericanos del servicio activo y de reserva del Ejército y de la Guardia Nacional norteamericanos, supervisados por el Comando Sur del Ejército de los EE.UU, integraron el grupo Fuerza de Tarea Nº 1169, durante 6 meses, participando en la operación militar Abriendo Rutas en la provincia de Napo.
El historiador Jorge Núñez recordó que en 1834 la flota norteamericana en el Pacífico Sur ancló en el Golfo de Guayaquil para aplastar la revolución popular de Chiguaguas y para apoyar al general Juan José Flores, un venezolano aliado a la oligarquía que fungió como primer presidente del Ecuador republicano.
Viernes 26 Mar 1999 09:32:17 PST
Rocío Peralbo <buhitita@hotmail.com>
(Información proveniente de CEDHU)
volver al portal de ESPAÑA ROJA
________
________
________