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Naci; en Orihuela el 8 de Junio de 1800. SegCn diversas fuentes, Trinidad Huerta fue compositor del Himno de Riego. Trinidad Huerta fue aclamado como el Paganini de la guitarra. Estudi; en Salamanca. Recorri; diversos pa1ses, relacionndose con Rossini, Paganini y V1ctor Hugo. La reina Isabel II lo condecor; con la Cruz de Caballero de la Real Orden de Carlos III. El repertorio de Huerta abarca composiciones propias: boleros, una Obertura para gran guitarra y piano y variaciones sobre obras de otros compositores. Soriano Fuertes dijo que su principal m)rito consist1a en la dulzura de los sonidos que produc1a cantando sobre una cuerda. Sin embargo, parece corta la edad de Francisco Huerta en 1820-22 como para que fuera el compositor del himno (aunque puede haber escrito una primera versi;n luego modificada por su paisano Gomis, que ten1a 9 a9os ms que )l).6#  " Mesonero Romanos hab1a asegurado, en cambio, que el compositor original del Himno de Riego fue el teniente coronel Jos) Mar1a de Reart y Cop;ns (17841857), oficial de Guardias Walonas.#  \  " En 1871, en la revista El Averiguador, Grimaldi sostuvo que el maestro Manuel Varo habr1a compuesto el Himno en Mor;n, siendo mCsico mayor de la charanga de la caballer1a que Riego llevaba en su columna.#  \  " Adolfo Salazar, en Los grandes compositores, afirma que, entre los papeles in)ditos de Barbieri, se encuentra una carta en la que se da como autor del Himno de Riego a Antonio Hech, mCsico mayor del regimiento de Granada. Hech, de origen helv)tico, habr1a escrito el himno en 1822, recibiendo una recompensa de las Cortes y luego represalias de Fernando VII.#  " Jos) Mar1a Sans Puig, en un trabajo titulado Riego, un mito liberal , aparecido en  \B Historia y Vida, remite a una inspiraci;n del Himno en la Danza de los Mayordomos del valle de Benasque (Huesca).# Sea todo ello como fuere, el hecho es que no aparece menci;n del compositor en el Decreto aprobado por las Cortes el 7 de mayo de 1822, que dice: Se tendr por Marcha Nacional de Ordenanza la mCsica militar del Himno de Riego que entonaba la columna volante del Ej)rcito de San Fernando, mandada por este caudillo. Repitmoslo: en la historia de Espa9a, el primer himno nacional es el Himno de Riego. Pero en 1823 la Europa unida manda que venga invadida Espa9a por los Cien!` o.-- Mil Hijos de San Luis (al mando de mi primo, el Duque de Angulema , como lo llam; Fernando VII). Restaurado en el trono absoluto, el Rey proh1be el Himno de Riego. b ك  \   2." La Marcha Real, son de ceremonia borb;nico ă No sabemos con certeza qu) fanfarrias y bandas se tocaban en las ceremonias regias del per1odo fernandino, ni menos aCn en el siglo XVIII. (En los siglos XVI y XVII parece que se hab1a tocado un aire de ceremonia atribuido a San Ignacio de Loyola y denominado marcha austr1aca .) Lo seguro es que el 10 de octubre de 1846, en el casamiento de Isabel II con su primo carnal, el infante Francisco de As1s, se interpret; la Marcha Real. No hay ninguna referencia anterior de la existencia de esa Marcha. Se ha inferido que la Marcha ya exist1a antes a partir de varios indicios. Uno de ellos es que la prensa de la )poca no dice que se estrenara esa pieza precisamente en 1846. La inferencia es plausible, pero no es un razonamiento concluyente, pues no hay documentos previos que certifiquen la oficializaci;n de esa Marcha, ni siquiera su existencia. Hay que esperar hasta 1853 para encontrar la primera disposici;n oficial sobre la Marcha Real: una Real Orden de ese a9o prescribe que s;lo se toque en los sucesivo la marcha vulgarmente conocida con el nombre de granadera . Ello oficializa la Marcha Real, o marcha granadera, como pieza ceremonial para la rendici;n de honores militares a la Corona. Cul era esa dizque marcha o marcheta? Se desconoce su origen. Se ha dicho y repetido que hab1a constituido un obsequio a Carlos III del rey prusiano Federico II; segCn esa versi;n Carlos III mand; en 1770 que se ejecutara ese toque como Marcha de Honor. Mas no aparece ninguna disposici;n de esa )poca en tal sentido. Algunos estudiosos aducen, en cambio, ciertas similitudes entre la Marcha y una partitura manuscrita de 1761 "un toque de guerra para clarinete y tambor de infanter1a" de un tal Manuel de Espinosa, mCsico de la Real Capilla. b ك  \x  3." La revoluci;n de 1868 ă Sea como fuere, la Marcha Real era un simple toque ceremonial de homenaje al Trono. Cada vez que hab1a una revoluci;n se volv1a a entonar el Himno de Riego. As1 en 1854 (la Vicalvarada). Al estallar la Revoluci;n antiborb;nica de 1868, todos coincidieron en prescindir de la Marcha Real. Se encarga entonces la composici;n de un himno nacional al director de la banda del 2 Regimiento de Ingenieros, Jos) Squadrani, oriundo de Italia. La composici;n del maestro Squadrani, estrenada el 7 de febrero de 1869 en el patio del Ministerio de la Guerra, vino oficialmente reconocida el 31 de agosto de 1870. La partitura se titula: Nueva Marcha Nacional, compuesta expresamente para ser ejecutada por todas las bandas de mCsica de la Guarnici;n el d1a de apertura de Cortes Constitu(+o.--Ԯyentes. Por Jos) Squadrani, MCsico Mayor del Segundo Regimiento de Ingenieros (Esta marcha es la que, de orden superior, ha de sustituir a la Marcha Real en todos los actos en que aquella se tocaba).  Demasiado revolucionario debi; parecerle ese Himno al general Prim, Duque de Reus, urdidor de la entronizaci;n del duque de Aosta bajo el tutelaje conjunto de las potencias monrquicas de Europa. En septiembre de 1870 Prim convoca un concurso para la creaci;n de un nuevo himno oficial. El jurado lo dej; desierto. En esto, es asesinado Prim y llega el rey postizo, Amadeo de Saboya. (ste "aparte de aprovechar una corona regalada para sus aventuras donjuanescas" no aspira a nada ms que congraciarse a la aristocracia madrile9a, que lo desprecia. El saboyano no s;lo se exhibe con faj1n borb;nico (blanco y azul celeste), sino que adems el 8 de enero de 1871 dispone en una Real Orden: S.M. se ha servido declarar Marcha Nacional espa9ola la Marcha Granadera, resolviendo que sea tocada por las mCsicas del Ej)rcito en todos aquellos casos con arreglo a la Ordenanza, dejando sin efecto la Orden de 31 de agosto Cltimo, que dispon1a se tocase interinamente, en lugar de la expresada Marcha Granadera, la compuesta por el MCsico Mayor del 2 Regimiento de Ingenieros, don Jos) Squadrani . En diciembre de 1874 el general Mart1nez Campos da un golpe de estado que restablece el trono borb;nico. La Marcha Real viene entonces restablecida, aunque no es declarada himno oficial. b ك  \ I  4." Un himno Nacional para la RepCblica espa9ola ă Cerrado el infausto par)ntesis borb;nico de los dos Alfonsos, y restaurada la RepCblica Espa9ola el 14 de abril de 1931, el cambio de bandera lo impuso el pueblo espa9ol en la calle inmediatamente (y fue simplemente acatado y oficializado por el gobierno provisional de la RepCblica); mas no se plante; con la misma claridad y contundencia el cambio de himno oficial. Todos estaban concordes en que no pod1a continuar usndose la ramplona Marcha Granadera o Marcha Real, por ser un toque de poca monta que no hab1a tenido ms significado que el de un comps ceremonial de pleites1a a la Corona. Por qu) reemplazarlo? El candidato obvio era el Himno de Riego, o ms exactamente Himno a Riego , puesto que "segCn lo hemos visto" ya hab1a sido declarado por las Cortes Himno Nacional el 7 de mayo de 1822. Cuatro corrientes de opini;n estaban en contra de ese himno:  " En la extrema izquierda estaban quienes, frente a la repCblica burguesa, abogaban por una repCblica obrera sovi)tica, cuyo himno fuera La Internacional .#  " En segundo lugar quienes aspiraban a una RepCblica ms innovadora y radical, menos ligada a un liberalismo decimon;nico nunca del todo puro, y en cualquier caso socialmente ms avanzada. Entre sectores intelectuales y progresistas pr;ximos a esa sensibilidad ten1a ms aceptaci;n la composici;n que, con letra de Antonio(+o.-- Machado, hizo el maestro :scar Espl, estrenada en el Ateneo por la cantante Laura Nieto y la Banda del Cuerpo de Alabarderos el 27 de abril de 1931.#  " En tercer lugar militaban los pr;ceres del republicanismo europe1sta , socialmente conservadores, que quer1an una RepCblica lo ms parecida posible a la difunta monarqu1a borb;nica; un r)gimen que fuera ms conservador incluso que la Alemania de Weimar, y que, dejando intacta e inalterada la propiedad, no ampliara ningCn derecho social ni concediera nada a las masas trabajadoras. Al c1rculo de magnates de ese euroconservadurismo pertenec1an P)rez de Ayala, Ortega y Gasset y Gregorio Mara9;n (todos los cuales acabarn apoyando la reacci;n aristocrtica, oligrquica y monrquica de Francisco Franco). En abril  \: de 1931 El Sol, su portavoz meditico, apenas se resignaba a que se desechara la Marcha Real; mas, en todo caso, se decantaba porque no se aceptara en su lugar ninguno de los himnos entonces conocidos pues son muy malos  (tanto el de Riego como el del maestro Espl).#  " En cuarto y Cltimo lugar (aunque en 1ntimo v1nculo con la posici;n reci)n mencionada) estaban los noventayochistas con su visi;n antihist;rica, su nihilismo y su elitismo aristocratoide y oclof;bico. Aqu1 podemos incluir a los Azor1n y los P1o Baroja, p.ej. (ste Cltimo admiraba al liberalismo aventurero, militar e individualista de la primera mitad del siglo XIX, al paso que odiaba al liberalismo intelectual, universitario, teorizante, democrtico y de masas de la segunda mitad. Muy a tono con el mensaje que le conocemos por sus fascinantes novelas, vio con malos ojos que la RepCblica adoptara el Himno de Riego: El himno es callejero y saltar1n; la RepCblica fue sesuda y jur1dica. La RepCblica no era heredera de los hijos del liberalismo: Mina, Riego, el Empecinado, sino ms bien obra de los hijos espirituales de Salmer;n, Pi y Margall y Ruiz Zorrilla.  En suma, esa adopci;n no habr1a sido veraz.# Frente a todos esos reparos, se impuso el Himno de Riego:  " Porque encarna y expresa la continuidad de la lucha liberal de varias generaciones de espa9oles;#  " Porque siempre ha sido y es un himno verdaderamente popular.# Ni los regeneracionistas ni sus amigos noventayochistas se hab1an percatado del enorme progreso de Espa9a gracias al liberalismo. No se daban cuenta de la continuidad que liga los dos per1odos liberales "antes y despu)s de la revoluci;n callejera y popular de 1854, alias la Vicalvarada, que fue la versi;n hispana de la Primavera de los Pueblos  de 1848. Cierto que la Corona borb;nica, restaurada por el golpe militar de Mart1nez Campos en 1874, hab1a llevado a Espa9a al descalabro de 1898 (aunque, frente a la diab;lica y demon1aca prepotencia del imperialismo yanqui, hay que reconocer que no era nada fcil la defensa de la integridad nacional a la que tuvo que atender el gobierno liberal de Sagasta). A pesar de esa derrota, a pesar de todas las insuficiencias y las carencias sociales "que hab1an empezado a curarse en los a9os 1901 a 1923", en 1931, al iniciarse la sexta+o.-- de nuestras revoluciones liberales (llevando ms adelante el legado de las de 18081814, 182023, 185456 y 186874), Espa9a se perfilaba como una naci;n avanzada, moderna, culturalmente esplendorosa, en pleno apogeo de las letras, con un renacer de las ciencias, y hasta un cierto grado de industrializaci;n; con un nivel medio de prosperidad (por delante de Italia); una naci;n que hubiera podido ser algo en el mundo si no hubiera sido por la sublevaci;n franquista, con el retroceso hist;rico que supuso, para acabar con una vuelta al borbonismo, ahora bajo la bota yanqui, que ha llevado a nuestra Patria, en este comienzo del siglo XXI, a un extremo de sumisi;n, decadencia, degradaci;n, postraci;n y anonadamiento. b ك  \   5." Qu) significa el Himno de Riego? ă Fue un acierto de la RepCblica la oficializaci;n del Himno de Riego en 1931. Fue uno de sus muchos m)ritos, que lamentablemente se unieron a insuficiencias y equivocaciones, que no faltaron. Un tanto a su favor, igual que la adopci;n de la bandera tricolor, la proclamaci;n jur1dicoaxiol;gica de Espa9a como una democracia de trabajadores de toda clase, la reforma agraria, la introducci;n de derechos sociales y la opci;n por una RepCblica unitaria, no federal (con un r)gimen limitado y transitorio de autonom1a excepcional para tal o cual regi;n "en la prctica s;lo para Catalu9a). Ni puede en rigor separarse la elecci;n del Himno del cCmulo de esas otras opciones (aunque desde luego s1 de cada una de ellas en particular). Un himno carece de suyo de significado. Un himno, una melod1a, es una pieza de mCsica, y la mCsica ni es un lenguaje ni es ningCn sistema semi;tico. Las piezas musicales no son se9ales. No estn codificadas segCn unas reglas sintcticosemnticas para transmitir mensajes. Ni el destinatario, el oyente, puede tampoco captarlas para percibir un mensaje desde la previa posesi;n del mismo c;digo semi;tico. Por la sencilla raz;n de que no existe tal c;digo ni hay nada que transmitir. El Concierto Emperador  de Beethoven o el de Aranjuez de Rodrigo no significan nada. Nada significa un aire de sardana, nada significa la melod1a de un tango. Otra cosa es que tales aires puedan suscitar tales o cuales emociones, aunque eso seguramente tiene al menos un 50% de componente culturalmente condicionado. Aun admiti)ndolo, no por ello vamos a sostener que La Primavera  de Vivaldi expresa alegr1a ni nada similar. Para expresar "en un sentido semi;ticamente interesante" tiene que haber una (mayor o menor) regulaci;n sintcticosemntica codificada, un sistema se se9alizaci;n. No hay expresi;n cuando la captaci;n de lo expresado es infinitamente variable y totalmente desregulada. Se me objetar que tambi)n las se9ales de un sistema semi;tico, sea el que fuere, tienen un significado u otro Cnicamente en un determinado contexto hist;ricosocial, por haber sido adoptado el c;digo de reglas estructurales de ese sistema en una determinada comunidad, a trav)s de convenciones expl1citas o impl1citas. Fuera de tal contexto, una ristra de sonidos ni siquiera es una secuencia de fonemas, ni una yuxtaposici;n de garabatos es una concatenaci;n de letras. No hay fonemas, no hay letras sino con relaci;n al contexto, y el contexto pertinente es el de un lenguaje, o ms+o.-- en general un sistema semi;tico convencionalmente establecido en una comunidad o sociedad de seres con capacidad intelectual y volitiva. Eso es verdad. Mas cada se9al tendr un significado, o un abanico determinado de significados, una vez que se haya establecido la comunidad (aunque sea una colectividad difusa) y se haya acordado el sistema de reglas (aunque sea tambi)n un cCmulo difuso y aunque unas reglas vinculen ms, otras menos). Diferente es lo que sucede con aquellas creaciones del esp1ritu humano que, no vehiculando mensajes, carecen de significado, las producciones mentales nosemi;ticas. (stas ni tienen significado en general, ni lo tienen en un contexto, porque su formaci;n no se hace siguiendo unas reglas sistemticamente trabadas y que permitan hacer corresponder se9ales y mensajes. Quien crea que una manifestaci;n de la creatividad mental o intelectual humana es tambi)n un sistema semi;tico habr de probar que estn ah1 en acci;n unas reglas sintcticas y semnticas compartidas por el creador y los destinatarios, al menos inmediatos. A falta de tal sistema de reglas, no son sistemas semi;ticos ni significan nada la arquitectura, ni seguramente la pintura, ni la escultura, ni las artes decorativas en general, como tampoco las utilitarias (la culinaria, la alfarer1a, o cualquier otra). (Claro que en un pastel se puede escribir una f;rmula, pero )sa es cuesti;n aparte.) Pues bien, aunque una pieza musical en s1 carece de significado alguno, s1 son se9alizaciones, en determinados contextos hist;ricosociales, ciertas sonorizaciones de piezas musicales (o de otros productos sonoros del artificio humano, como toques de silbato, o de sirena, repicar de campanas etc). En los usos pol1ticos modernos, el toque de una determinada pieza musical en un contexto s1 se9aliza algo. Hay ah1 un c;digo muy limitado y adems de empleo tambi)n limitado. Ni el himno abstractamente tiene significado ni sus partes lo tienen. Es totalmente inveros1mil que aporte modificaci;n semi;tica alguna a9adir o quitar notas a una marcha o a un himno (en v1as de composici;n y todav1a no conocido pCblicamente). Por su asociaci;n con unos valores, unos ideales, unas instituciones, una determinada pieza musical pasa a vehicular, en un contexto hist;ricosocial, la validez de esos valores, o la adhesi;n a los mismos "aparte del uso protocolario que establezcan los preceptos legales o reglamentarios del caso. Tocar o cantar el Himno de Riego, que ha perdurado ya cerca de 2 siglos de lucha liberal antimonrquica, es, en el contexto hist;ricosocial de la Espa9a de estos Cltimos siglos, una se9al de adhesi;n a la causa del patriotismo, de la libertad y del progreso de Espa9a; una causa que, naturalmente, evoluciona a lo largo del tiempo, y en cada coyuntura hist;rica incorpora unos u otros valores pol1ticojur1dicos que la generaci;n respectiva vincula estrechamente a esos tres valores perdurables del patriotismo, la libertad y el progreso de Espa9a.)o.--ԌAs1 ya en 1931, y hoy ms, vinculamos a )sos tres otros valores: los del bien comCn, la felicidad individual y colectiva, la vida humana, el trabajo, la justicia, la igualdad social, el reparto equitativo de la riqueza, el conocimiento, la paz, el amor, la amistad y hermandad de todos los miembros de la familia humana. Por eso tocar y cantar el Himno de Riego significa algo en nuestro entorno hist;ricosocial, aunque se trata de una significaci;n circunscrita "en principio" a contextos prcticos determinados. Fuera de tales contextos, es dudoso que se d) esa significaci;n. Qu) contextos? Actos pCblicos de determinada 1ndole (en principio solemnes), o emisiones al pCblico. En tales circunstancias es relevante la alternatividad entre ese Himno y otros sones (o eventualmente ninguno), encerrando la opci;n por el de Riego una expresi;n de adhesi;n a tales valores y a la historia de lucha que hay detrs de su afirmaci;n. b ك  \ *  6." Qu) significa la Marcha Real? ă Hasta que fue restablecida en su vigencia la Marcha Real por obra de la sublevaci;n antirrepublicana de los militares alzados en 1936, acaudillados por Franco, esa marcha siempre se hab1a llamado por su nombre, el de `la Marcha Real'; alternativa y anteriormente se la hab1a llamado `marcha granadera'. A nadie se le hubiera ocurrido llamarla de otro modo. Proclamado `caudillo de Espa9a y Jefe del Estado', apresur;se a restablecer la vigencia de la Marcha Real el exgeneral Franco (un monrquico borbonista de tomo y lomo, ahijado de boda de S.M. el rey Alfonso XIII y de la reina VictEugenia). H1zolo primero en la zona ocupada por los sublevados, y, a partir del 1 de abril de 1939, cautivo y derrotado el ej)rcito rojo , en toda Espa9a. Hasta 1947 Franco no proclam; la restauraci;n de la monarqu1a (y aun entonces lo hizo con la f;rmula peculiar de que Espa9a es un Reino , con trono vacante). De 1939 a 1947 el estado espa9ol de Francisco Franco era el estado espa9ol , no una repCblica mas tampoco oficialmente un reino. Por eso, para disimular el carcter monrquico de su simbolog1a, rebautiz; la marcha como el Himno Nacional . Durante nueve mil d1as y nueve mil noches los espa9oles tuvieron que aguantar, al llegar las 22:30, el ritual radiof;nico de rigor en Radio Nacional (retransmitida por todas las emisoras espa9olas, salvo la clandestina Radio Espa9a Independiente): `Gloriosos ca1dos por Dios y por la Patria! Presentes! Viva Franco! Arriba Espa9a!', a lo que segu1a la mezcolanza musical del Oriamendi carlista (comienzo), el Cara al sol  falangista (medio) y toda la Marcha Real para terminar. La marcha en s1 es un toque est)ticamente repulsivo, desagradable y hasta grotesco; tal vez la ms fea serie de notas que ningCn gobierno haya tenido la ocurrencia de convertir en himno oficial. Pero, as1 fuera un son hermos1simo, qu) significaba la audici;n forzosa de esa marcha para el vencido, humillado, sojuzgado y martirizado pueblo espa9ol, sometido al brutal ltigo franquista durante 7 lustros?)o.--Ԍ(Afortunadamente, en un acto de benignidad o condescendencia que hay que agradecerle, el entonces flamante ministro de informaci;n Fraga Iribarne puso fin a ese ceremonial el 31 de diciembre de 1962.) Qu) significaba la emisi;n diaria y machacona del son de marras? Est claro el significado: la imperatividad del orden tirnico, de los principios fundamentales del movimiento nacional y dems Leyes Fundamentales del Reino, de la monarqu1a tradicionalcat;lica, de la vida como milicia, de la inquebrantable adhesi;n al Jefe del Estado. Todos lo llamamos `el Chun TachCn', s1mbolo sonoro de la tiran1a y de sus antepasados, las fuerzas tenebrosas de la reacci;n, el poder oligrquico, la supremac1a de las castas acaudaladas, el oscurantismo eclesistico, lo ms rancio, desfasado, e inicuo de la sociedad espa9ola. Ulteriormente, al extenderse la televisi;n en los hogares espa9oles, las retransmisiones televisivas exhibir1an a los personajes del r)gimen franquista, en diferentes actos solemnes, a los horrendos sones de esa insufrible marcheta. Y el significado era el mismo. Las reglas sintcticosemnticas segu1an siendo las mismas (aunque la formulaci;n que dar1an los adeptos del sistema ser1a diversa). Hete aqu1 que se produce la llamada `transici;n' (197579) y el r)gimen palaciego postfranquista mantiene la vigencia de esa marcha, y hasta ni siquiera vuelve a su denominaci;n hist;rica sino que persiste en utilizar la de Franco. Surge entonces una normalizaci;n coercitiva del arreglo oficial, con un turbio litigio sobre derechos de autor. Lo que tiene importancia aqu1 es saber si la marcha ha cambiado de significado. Si s1, cundo, c;mo, en virtud de qu) nueva codificaci;n de reglas sintcticosemnticas. Quien se ve1a forzado a escuchar, o a o1r, ese toque en 1976 captaba en )l algCn significado diverso de un a9o antes, en 1975? Quien se ve1a forzado a escucharlo en 1977 captaba en )l algCn significado diverso de lo captado en 1976? Y as1 sucesivamente? Hasta acaso la promulgaci;n de la nueva Constituci;n el d1a de los inocentes de 1978, en que de algCn modo habr1an entrado tambi)n en vigor unas nuevas reglas sintcticosemnticas relativas al sistema de se9alizaci;n musical en solemnes actos pCblicos? O fue posterior el cambio y )ste se produjo en 1979, o en 1980, 8? La Marcha Real, aunque sea con peque9as variaciones, es la misma cuando presenciamos un acto solemne televisado de 2004 y cuando, un rato despu)s, visionamos un NODO grabado de hace 40 a9os. No son dos se9ales distintas. Aunque el contexto no es ya del todo igual, hay una clara l1nea de continuidad. De ah1 que el mensaje se9alizado no pueda ser dispar, como si se tratara de un antiguo himno 1bero, o etrusco, descubierto por casualidad y reactualizado por veleidad del poder de turno. Tal vez el mensaje pol1ticoideol;gico que hoy deseen vehicular quienes imponen el toque solemne de la marcha ya haya cambiado algo con respecto al que quer1an vehicular los detentadores del poder hace 30 a9os. Mas es tal la continuidad entre este r)gimen y aquel del cual procede que, de haber cambio, )ste s;lo puede ser6+ o.-- marginal, accesorio o, todo lo ms, parcial. Tambi)n el mensaje percibido por el pCblico ha ido cambiando en parte, pero s;lo en parte. Queda en pie lo esencial: se trata de la imposici;n de la Espa9a de antes, de la Espa9a de los de arriba, de las gentes de Palacio, de los ricos, de los poderosos, de un r)gimen que por encima de todo coloca estos valores: propiedad privada, econom1a de mercado, jerarqu1a social, Honor, herencia. Es, pues, veros1mil que no hayan sufrido alteraci;n radical las reglas sintcticosemnticas que impl1citamente regulan la emisi;n de esas se9ales sonoras. Y, siendo parecidas las reglas, siendo id)ntica la se9al, el mensaje no puede ser muy diferente. Mas, as1 lo fuera, qu) significa la audici;n de la marcha "sean cuales fueren las intenciones se9alizadoras de los emitentes" para aquellos espa9oles forzados a o1rla y que se sienten vinculados a una tradici;n liberal de casi dos siglos que, al son del Himno de Riego, luch; contra el poder borb;nico y monrquico? Qu) significa para los millones de espa9oles que durante 9 mil noches tuvieron que escucharlo integrado con el Oriamendi y el Cara al Sol , como testimonio de gran1tica solidez de la odiada tiran1a que los sojuzgaba? Las venideras generaciones de espa9oles decidirn si quieren que haya o no una pieza musical como himno oficial del estado (porque tampoco hay regla imperativa alguna de derecho internacional que obligue a tenerlo); y, si s1, qu) pieza desean; y qu) mensaje haya de vehicular la emisi;n de tal himno, o sea qu) valores pol1ticojur1dicos se quieran simbolizar. Las generaciones pasadas no pueden imponer su voluntad a las futuras. Y el debate siempre ha de ser bienvenido. En cualquier caso, he expuesto razones por las cuales el Himno de Riego es un candidato preferible a la Marcha Real. b ك  \4 L  7." Nueva letra para el Himno de Riego ă En este 185 aniversario de la insurrecci;n antiborb;nica del coronel Rafael del Riego, propongo esta nueva letra para nuestro Himno Nacional:   v Ya vendrn unos d1as gozosos  \x en los qu e no suframos dom i naci;n de oligarcas y ricos mafiosos palaciegos de casa Borb;n  Zf# (bis) Una Espa9a feliz  \Z% tien e que venir con nuestro cantar, con nuestro luchar. Y aqu1 nadie reinar;  \<* n i palacios habr  \6+ ni pobr e s quedarn.6+ o.--Ԍ Z (bis) Un mundo ms humano  \ y c o n ms equidad. Todos somos hermanos, nos hemos de ayudar  Z (bis)  Dinast1as funestas reinaron. Cada d)spota quiso implantar  \ su dominio sobr e sus vasallos, despojndolos de libertad.  Z (bis) La nobleza pas;, el pueblo lleg;; las masas unidas no sern vencidas. E ir  \ la h u manidad por senda de paz y global hermandad.  Z (bis) D1as estn contados  \| de inj u sticia social; los pueblos sojuzgados ans1an Igualdad.  Zj (bis)  Una Espa9a de amor y trabajo, de cultura, progreso y de paz; sin que quede ni arriba ni abajo ni un atisbo del reino del mal.  ZF (bis)  \@ Hemos d e prosperar con lucha tenaz a fin de vivir  \." s i n sufrir. As1, a cada uno un hogar, poder laborar  \& c o n bienestar.  Z' (bis) El mundo aspira ahora a la paz y armon1a. Luchemos sin demora! No est lejano el d1a. ...RepCblica Espa9ola, Avanzada y fraternal! Ya nunca estars sola Tu gloria es inmortal b ك  \  v " 8." Referencias ă  \R  " Ricardo Fernndez de Latorre, Los himnos de Espa9a , Bolet1n de la Sociedad  \N Castellonense de Cultura, Tomo LXXVII, Castell;n, Enero-Diciembre 2001, pp. 567-584. Reproducido en http://www.aulamilitar.com/himnos.hts.#  \  " Jos) Esteban Gonzalo, El himno de Riego , Pol1tica, n 2425, 199798. Repr. en http://www.izqrepublicana.es/documentacion/riego.htm#  b $ Lorenzo Pe9a %2004-11-24 (Versi;n retocada: 20050101: qEn el 185 aniversario de la insurrecci;n antiborb;nica del coronel Rafael del Riego)  b R publicado en las pgs electr;nicas de ESPA8A ROJA:   (versi;n HTML)   (versi;n PDF)  b *