La monarcomaquia

Razones para oponerse a la antinacional monarquía borbónica




  1. Estudios Republicanos: Contribución a la filosofía política y jurídica por Lorenzo Peña y Gonzalo
  2. PODEMOS no puede
  3. El ocupante del Trono: La portentosa vida de un Sucesor a Título de Rey
  4. «La qüestió regional en la Constitució republicana de 1931»
  5. «¿Segunda o Tercera República?» (2007-02-01)
  6. Consideraciones sobre la Bandera Tricolor de la República española (en el 70º aniversario del 14 de abril)
  7. Sobre el Himno de Riego
  8. Rey reinando, con el mazo dando (artículo que demuestra lo amplísimos que son los poderes del Trono en la actual constitución de 1978)
  9. «La DIADA (11 de septiembre de 1714)» (Preludio a «Tres Siglos de Vergüenza: 1 de nov. de 1700-1 de nov. de 2000») (2000-11-01)
  10. La monarquía hispana en los fastos de su quinto centenario (1992)
  11. Su Majestad don Alfonso XIII, instigador de la guerra civil:
  12. Extractos del libro de Enrique de Diego La monarquía inútil [*]
  13. Roberto Centeno «Eljuancarlismo deja España al borde del abismo»
  14. Entradas en la bitácora «El pueblo español»
  15. Galería 14 de Abril (escritos sobre la II República Española, a cuya restauración está consagrada esta tribuna de opinión)



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Huelga decir que, al recoger aquí unos extractos de un ensayo muy interesante de D. Enrique de Diego, para nada estamos suscribiendo sus puntos de vista; ni, menos aún, avalando sus posicionamientos en otras cuestiones. Hemos hallado algunas coincidencias interesantes en la cuestión de la monarquía borbónica, que nos han llevado a reproducir aquí su texto.

Valga lo mismo aplicado a escritos de otros autores, ideológicamente, en muchas cosas, en las antípodas de las tesis republicanas y comunistas del portal ESPAÑA ROJA, ÁUREA Y PÚRPURA. Constatar las discrepancias no impide (salvo a quienes optan deliberadamente por la ceguera) ver ocasionales convergencias; y, cuando se dan, reconocerlas con ecuanimidad. Encantados de coincidir en aquello en que coincidamos, obstinadamente dispuestos a discrepar en aquello en que nuestros principios impidan la coincidencia.

A un lector que ha objetado airadamente la presencia, en este sitio, del texto de D. Enrique de Diego, le hemos contestado (en 23 de febrero de 2014) lo siguiente:

¿Fascista Enrique de Diego? Entiendo por fascismo la doctrina que preconiza un régimen totalitario donde estén prohibidos todos los partidos salvo el oficial, al servicio de la oligarquía financiera y terrateniente, se reprima por la violencia extrema, la tortura y penas atroces cualquier disidencia y se aderece tal situación con algún tipo de promesa de satisfacción de demandas justas de los trabajadores.

Que el señor de Diego (de cuya caracterización conservadora no cabe duda) encaje en ese concepto hay que probarlo. Si Ud tiene pruebas, encantado de verlas.

Pero, fascista o no, si lo que dice es interesante y contiene importantes partes de verdad pertinentes para la lucha por acabar con la monarquía borbónica, sus aportanciones son bienvenidas en ESPAÑA ROJA, ÁUREA Y PÚRPURA. Los revolucionarios de 1868 --que derribaron el trono de Isabel II y quisieron desterrar para siempre a los borbones de España-- pactaron con Ramón Cabrera y Griñó, el tigre carlista del Maestrazgo.

Mire, caballero, yo fui maoista en mi juventud; eso pasó hace muchos decenios, pero algo ha quedado, p.ej. la máxima de identificar, en cada momento, al enemigo principal y, en la medida de lo posible, aislarlo.

Atentamente

Lorenzo Peña y Gonzalo